Lactancia inducida y relactación

relactadores

¿Qué es eso de lactancia inducida y relactación? Quizás te sorprenda la entrada de hoy del blog, pero tiene su explicación.

En el «punto álgido» de mi mastitis, cuando parecía que no llegaría a su fin y todo el mundo parecía empeñarse -menos mi médico y yo- en que lo mejor sería dejar la lactancia, llegué a planteármelo. Sin embargo, yo quería seguir lactando y mi hija también, así que pensé que si dejaba la lactancia sería mientras sanaba el pecho pero que en cuanto estuviese bien de nuevo volvería a lactar.

Si lo habíamos conseguido una vez, y la estábamos manteniendo a a pesar de las circunstancias, podríamos conseguirlo de nuevo, ¿no? Además había leído sobre casos en los que mamás adoptivas podían dar el pecho a sus bebés, así que empecé a informarme sobre cómo relactar por si llegaba el momento.

¿Qué es una relactación? ¿Y una lactancia inducida?

La relactación es el restablecimiento de la lactancia en una mujer que ha interrumpido el amamantamiento de su hijo, recientemente o en el pasado. La mayor parte de las mujeres que relactan pueden producir leche suficiente para amamantar en exclusiva.

Una lactancia inducida es el establecimiento de la lactancia en mujeres que nunca han estado embarazadas. Es posible, pero a menudo la cantidad de leche producida es más limitada para la alimentación exclusiva al pecho.

¿Cómo se hace una relactación?

En líneas generales, a más estimulación, mayor producción de leche. Para ello:

  • Eliminar todo lo que pueda interferir en la lactancia y causar confusión: tetinas, chupetes, biberones…
  • Para suministrar la leche artificial al bebé se emplearán vasitos, cucharitas, jeringas, relactadores…
  • Poner al bebé al pecho muy frecuentemente, aunque no lo pida.
  • Dormir con el bebé o facilitarle las tomas nocturnas ya que es durante la noche cuando se segrega más prolactina
  • Ir disminuyendo progresivamente la cantidad de leche artificial que toma el bebé. Una vez que se ha reducido una cantidad es importante no aumentarla de nuevo, salvo que el bebé esté perdiendo peso.
  • Pasar muchas horas con el bebé preferiblemente practicando el «piel con piel». El porteo también ayuda.
  • Si el bebé no quisiera mamar, se puede estimular la producción mediante un sacaleches o de forma manual. 

Para conseguir una lactancia inducida el proceso es similar. La diferencia es que la futura mamá no gestante debe estimular el pecho con un sacaleches antes de conocer a su bebé. Una vez que lo tenga en brazos el proceso sería el mismo que el de la relactación. Algunas mamás consiguen ver leche antes de conocer a su bebé, otras probablemente no la vean tan pronto hasta que un día, si todo va según lo previsto, se hace la magia.

Factores que influyen en el éxito de la relactación

  • Edad del bebé: Cuánto menor sea mayor será la probabilidad de éxito en la relactación
  • Cuanto tiempo hace que se suspendió la lactancia. 
  • Cuánta leche artificial toma.
  • La confianza de la madre y el apoyo que tenga
  • Ganas de mamar del bebé y eficacia con que lo hace. Si tenía problemas de succión antes de dejar la lactancia materna será un poco más complicado de conseguir el objetivo.

Relactadores: Comerciales y caseros

A grandes rasgos un relactador -o sistema de nutrición suplementaria- es un instrumento formado por un recipiente y una caña que se adosa al pezón. Al mamar el bebé estimula el pecho para aumentar la producción, pero recibe parte del alimento a través de la caña. Es un modo de suplementar con leche artificial sin necesidad de biberones ni tetinas y resulta de utilidad para los casos de relactación o en los que se quiere pasar de una lactancia artificial o mixta a una exclusiva

Pueden ser comerciales y caseros. Entre los comerciales, el más conocido es el de Medela.

A tener en cuenta si quieres relactar

  • Aunque se haya tomado la medicación para dejar de producir leche se puede relactar
  • Es conveniente consultar con un grupo de lactancia próximo a tu domicilio o con tu matrona para que te ayuden y supervisen durante el proceso.
  • Se debe controlar en todo momento el crecimiento del bebé durante el proceso para asegurarse de que recibe suficiente alimento.

¿Habías escuchado hablar de la lactancia inducida? ¿Y de la relactación? ¿Te habría sido útil conocerlas?

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