El difícil comienzo de mi lactancia

madre dando el pecho - lactancia materna

Aunque en el título de ésta entrada digo «difícil comienzo» en realidad el comienzo fue sencillo. Miss L llegó al mundo como yo, llorando. Cómo todos los bebés, pensaréis. Pues si y no. Llegó llorando, pero lo hizo antes de terminar de salir!! y así estuvo durante la hora siguiente. Con un llanto sin consuelo y a pleno pulmón.

Aunque debiera ser lo normal, se podría decir que tuve suerte porque no nos separaron ni un segundo y nada más nacer me la pusieron sobre mi, piel con piel. Yo esperaba que llorase y después dejase de hacerlo para regalarme esa hora de «alerta tranquila» de la que hablan muchas publicaciones en la que el bebé está alerta pero mira a su mamá como diciendo «te conozco» y repta hasta su pecho. Pero no sucedió así. Después de esos largos 60 minutos fue la matrona la que ayudó a la peque a engancharse a mi pecho y vaya que si lo hizo. ¡¡La pobre estaba hambrienta!!

Lactancia materna, el momento en que empezó todo

Fue una sensación extraña esa primera vez. Emoción, presión, ¿dolor?. La muchacha debió ver mi cara, pero eran las 12 de la noche y me dijo que lo importante era que comiese, que ya nos preocuparíamos de buscar un agarre correcto por la mañana.

Durante esa noche y hasta hoy, Miss L se ha enganchado sin problemas, nunca ha rechazado el pecho. Los primeros días con su boquita de piñón no abría del todo la boca, y me salieron grietas y una perla de leche. O eso es lo que me dijeron, que era por la fricción y que mejoraría cuando mejorase el agarre. Sin embargo aumentaba de peso sin problemas, sus carrillos de hinchaban al mamar (no estaban hundidos) y parecía que masticase. Vamos que el agarre, para mi, era correcto como luego me confirmaron varias matronas. ¿Cuál era el problema?

Una semana después aparecieron las complicaciones

Una semana después del nacimiento de la peque comenzó lo «difícil» y es que me subió la fiebre a 40ºC, aparecieron los escalofríos y continuaron las grietas. Me diagnosticaron infección de orina y me trataron para ello, pero dos días después, con el pecho rojo, hinchado y caliente el diagnóstico varió a mastitis.

Desde ese día y hasta hoy he pasado por dos ciclos de probióticos, tres de antibióticos, una mastitis que pareció solucionarse, una obstrucción, una nueva mastitis (con bultos dónde la primera.. vamos que era la primera que de aguda había pasado a subaguda), un absceso, un galactocele y mil y un consejos médicos muchas veces contradictorios.

Y ahí seguimos, esperando a que el galactocele se reabsorba o drene por algún sitio porque creo que el conducto sigue obstruido y dando teta a pesar de los consejos bienintencionados de algunas personas a mi alrededor dándome a entender que ponía en riesgo mi salud y la de mi hija y que debería destetar. Que conste que los médicos en ningún momento me han ofrecido el destete como alternativa o solución.

Aunque el hecho de dejar de dar el pecho hiciera que se solucionase antes el problema, no lo haría. Después de casi tres meses el pecho está mucho mejor, más blandito, y ya no duele salvo algún pinchazo esporádico. Y, qué son quince días, seis meses, un año… de molestias más o menos llevaderas, en comparación con los beneficios de la lactancia materna para toda una vida. Como podría privar a mi hija de esos beneficios si además ella adora «su» teta

Como hablaba con una buena amiga el otro día, no me siento mejor ni peor madre por mi decisión de seguir amamantando y no creo que sea una «super woman» ni nada por el estilo por «aguantar»; simplemente soy una mamá y es lo que me sale de dentro.

Además, te contaré un secreto. En realidad, amamanto por egoísmo puro y duro. Sí, como lo lees. Estoy totalmente enganchada y no podría pasar sin la mirada de mi hija mientras se alimenta, su sonrisa entre trago y trago, su calorcito, su olor, su manita sobre mi pecho… Es una sensación que todo el mundo debería tener la suerte de poder experimentar

y vosotras, ¿queréis compartir con nosotr@s vuestras experiencias?


Puede interesarte: E-lactancia: Medicamentos compatibles con la lactancia

¿Compartes? No te cuesta nada y nos ayudas un montón

0 comentarios en “El difícil comienzo de mi lactancia”

  1. Marta - La agenda de mamá

    Se resolvió solo. Al principio hicieron algún control extra para verificar que no crecía y que no había infección de nuevo. Después se fue haciendo más pequeño cada vez hasta que desapareció. Llevo entre unas cosas y otras casi 6 años de lactancia con dos parones de 3 meses y no ha vuelto a aparecer. Ánimo!

  2. Marta - La agenda de mamá

    Hola, siento que tengas que estar pasando por eso porque estarás agotada y encima es posible que te sientas culpable (si, así somos las madres…) porque no puedes estar al 100% para tu bebé. Te he respondido por email 🙂 Un saludo

  3. Me ha encantado leerte, pues estoy viviendo tu misma historia y aunque quiero continuar con la lactancia, admito que a veces tengo ganas de tirar la toalla. Ahora mismo me encuentro en mi segunda mastitis del mismo pecho y con un galactocele de 8 centímetros. Mi pregunta es, ¿ cuánto tardó en desaparecer tu galactocele y cómo? Muchas gracias y espero que finalmente tuvieras una lactancia feliz.

  4. lydia -padres en pañales

    y yo me quejaba! pues tu también has tenido un camino duro con la lactancia. La verdad que se pasa muy mal, y ya la fiebre es que te deja ko, pero merece la pena, y son momentos tan de madre e hija… que si pudiera la amamantaría hasta la universidad jajaj Espero que por lo demás estéis bien! que hace días que no me pasaba por aquí, besos!

  5. Te leo y se me hace un mundo pensar en que se puedan vivir tantas complicaciones en unos pocos meses de lactancia. Pero tienes mucha razón: lo mejor es resistirnos a dejar de dar el pecho y aunque suframos un poquito, hacer un acto de sacrificio para que los bebés se alimenten correctamente. ¡A ver qué acabo yo contando sobre mi experiencia con la lactancia!

  6. Enhorabuena por tu decisión y perseverancia … Creo que yo no habría podido!! Yo también tuve algún problemita al principio con el agarre y Ciruelilla mama con pezonera aunque ahora ya sabe coger el pecho sin ellas y no siempre lo coge bien así que a veces me hace polvo y si está cansada tenemos que poner la pezonera otra vez… Pero como bien dices verla sonreír entre trago y trago, sentir su calor, y que se quede dormidita al pecho… No tiene precio y te hace olvidar todo lo demás! Ánimo y un besote enoooorme

  7. Mamá Pichón [Aún eres joven Blog]

    A tu hija le cortaron la cena en pleno parto, yo creo que lloraba por que pedía el postre jjajajaja!!!! Pues de mastitis no tengo ni idea pero por lo que cuentas suena a muy doloroso, mucho mucho. Voy a buscar más tarde información sobre eso para dentro de 4 meses, no vaya a ser…. aunque qué madre no ha padecido al menos una?

  8. Totalmente de acuerdo. La lactancia es una sensación imposible de explicar por la que merece la pena pasar en la vida. Yo a veces también he tenido la sensación de que amamanto por puro egoismo… je je 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Los datos de carácter personal que proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por La agenda de mamá.
Finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales: responder a los comentarios enviados a través de la web.
Legitimación: Consentimiento del interesado.
Destinatarios: Webempresa Europe S.L., el proveedor de hosting.
Derechos: Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos desde aquí, así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ranking Madresfera