Persianas, ¿por qué apenas se usan en el extranjero?

23.9.20 / No hay comentarios



Algo que suele llamarnos la atención cuando viajamos fuera de España es la ausencia de persianas en las ventanas y, si me apuras, también de cortinas. Para nosotros es algo que se da por sentado. Podemos dudar en el tipo de decoración, en el suelo o la pintura, pero si hay algo que tenemos claro cuando nos compramos una casa o empezamos una reforma es que nuestras ventanas van a tener persianas. Además, es probable que sean persianas alicantinas ya que son las más demandadas. 

Persianas, ¿por qué solo existen en España? 

Pero al igual que a nosotros nos sorprende su ausencia, a los extranjeros les extraña lo contrario. Algunos piensan que tenemos miedo a la luz y les parece más raro aún que bajemos las alicantinas en invierno o durante la noche.

Sin embargo, el uso tan extendido de persianas en España tiene sus razones y van mucho más allá de protegernos en las horas de más calor. 

Razones para usar persianas 

Aislamiento térmico

La persiana tal y como la conocemos es una evolución de un artículo importado por los franceses en tiempos de Napoleón desde la antigua Persia. Por aquél entonces las persianas se parecían más a las espartanas andaluzas que a las persianas alicantinas que conocemos en la actualidad y su función era dejar pasar el aire limitando el calor que entraba en el hogar. 

Teniendo en cuenta esto, no es de extrañar que su uso se extendiera en los países con mayor número de horas de sol, como el nuestro. Sin embargo, aunque las cortinas alicantinas nos protegen del calor, también lo hacen del frío. Es por eso que -además de durante los días de más calor- las mantenemos igualmente bajadas durante el invierno. Así evitamos que entre el frío y salga el calor, lo que se traduce en un gran ahorro, tanto energético como económico. 

Aislamiento acústico 

Otra razón para instalar cortinas alicantinas en nuestras ventanas es la protección frente a los ruidos del exterior gracias a los materiales con los que se fabrican: madera, PVC o aluminio principalmente. 

Reducen la contaminación lumínica 

Por supuesto, una de las principales características de las alicantinas es su capacidad para mantener la oscuridad. 

En países con menos horas de sol es primordial aprovechar cada rayo de luz, lo que explica que prescindan de cualquier sistema que limite su entrada por los ventanales. Sin embargo, la cantidad de sol puede llegar a suponer un problema a la hora de descansar. Lo mismo ocurre con la contaminación lumínica en las ciudades producida por farolas, pantallas y neones. 

Aportan intimidad 

Las cortinas alicantinas aportan privacidad. Este es otro punto importante para nosotros. Los españoles somos muy sociables, sí, pero de puertas hacia afuera. 

Al contrario que la mayoría de europeos que no tienen ningún pudor a la hora de mostrar el interior de sus viviendas como si de un escaparate se tratara, nosotros somos mucho más reservados a la hora de preservar nuestra intimidad. 

Se dice que la razón de este aparente pudor son nuestras raíces árabes que nos llevan a vivir hacia adentro y enseñar en el exterior lo bonito. Sin embargo, en otros países son las costumbres protestantes las que hacen que quieran mostrar al mundo que son personas honestas que no tienen nada que ocultar. 

Decoran 

Por último, aunque no menos importante, está su función decorativa. 

Hoy en día podemos encontrar multitud de persianas alicantinas, tanto de interior como de exterior, en infinidad de tamaños, materiales, colores y acabados para dar un toque de personalidad a cualquier ambiente. 


Y tú ¿tienes persianas en casa o prefieres prescindir de ellas?

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