Escuela Sprinter presenta el AburriGym

28.9.20 / No hay comentarios

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Un año más desde Sprinter han puesto en marcha su Escuela Sprinter, una iniciativa que tiene como finalidad aportar herramientas que puedan servir a los papás y mamás de utilidad en la educación y crianza de sus hijos.

En esta ocasión la cadena de prendas deportivas Sprinter ha ofrecido dos talleres gratuitos bajo el nombre de Aburrigym. Estos talleres tuvieron lugar los días 14 y 16 de este mes y fueron muy amenos y realmente inspiradores. No es para menos porque tenían una ponente de excepción: Beatriz Pérez. 

Beatriz es una de las personas detrás de @vadecuentos. Además, es trabajadora social, criminóloga, experta en acompañamiento emociona y mamá. Esto último quizás lo que más experiencia le ha aportado en esto de "aburrirse". 


Escuela Sprinter presenta el AburriGym 

La importancia de aburrirse 

Beatriz nos contaba que es importante aburrirse y dejar que los niños se aburran porque el aburrimiento se traduce en un mayor desarrollo creativo. 

Nuestra sociedad nos insta a no parar. La presión social nos hace sentir que debemos tener siempre algo que hacer. Como si estuviese mal visto no hacer nada. Lo mismo les ocurre a los niños y muchas veces eso nos convierte en sus animadores, pero no. Los padres no debemos caer en ese error y perder de vista nuestra misión real: EDUCAR Y ACOMPAÑAR a nuestros hijos. 

El aburrimiento es una emoción más y no es ni buena ni mala. Simplemente debemos aprender a identificarla, a convivir con ella y a gestionarla. Porque no es lo mismo el aburrimiento que el hastío, el tedio o el hartazgo y para aprender a desaburrirnos, debemos aburrirnos primero. 

Causas del aburrimiento 

¿Por qué nos aburrimos? Aunque nunca nos hayamos parado a pensarlo, hay muchas causas que hacen que nos sintamos aburridos. Tanto nosotros como nuestros hijos. Beatriz contaba algunas: 

Sociedad en continuo cambio 

Nuestra sociedad varía a un ritmo frenético, lo que nos expone a un bombardeo constante de novedades. Estamos enganchados a la novedad y la necesitamos constantemente. Cuando no llega nos sentimos aburridos.


En nuestra infancia esto no era así. El juego era fijo y la novedad era algo puntual. De hecho, la novedad podía ser algo ínfimo dentro del juego principal como un nuevo cromo o una nueva pelota. 

La electrónica de consumo 

Cuando sentimos que nos invade el aburrimiento acudimos a los dispositivos electrónicos, sin darnos cuenta de que no sólo no nos ayudan, sino que nos aburren más. ¿Por qué? 

Porque la mayoría de las actividades que podemos desempeñar con ellos son pasivas y repetitivas, lo que hace que el aburrimiento aumente. Lo ideal para salir de él no es pasear por las redes sociales o ver series. Lo suyo sería buscar una actividad que nos haga salir de la pasividad como bailar, jugar a un juego de mesa o salir a pasear. 

Si aún así queremos recurrir a los dispositivos electrónicos, podemos buscar tareas que requieran de nuestra actividad como tomar fotografías o leer. 

Gestión del tiempo libre 

A veces nos quejamos de que no tenemos tiempo libre, cuando la realidad es que muchas veces el poco que tenemos no lo percibimos como tal y se nos escapa de las manos. ¡Ya no sabemos cómo gestionar nuestro propio tiempo! 

Estamos tan inmersos en la vorágine del día a día lo hemos olvidado. Los más pequeños es probable que no hayan aprendido nunca a hacerlo. ¿Para qué? Estamos rodeados de apps y canales que prometen sacarnos del aburrimiento e inconscientemente delegamos en ellos sin preocuparnos más allá. 


Distracciones sonoras continuas 

Estamos rodeados de distracciones de todo tipo, sobre todo sonoras. Hace muchos años leí en alguna parte que, después de una interrupción, cuesta una media de 20 minutos volver a concentrarse en la tarea que estábamos haciendo. Pero, ¿qué pasa si durante ese período nos vuelven a interrumpir? 

Pues te digo yo lo que pasa, que al final la tarea se demora, te cuesta mucho más trabajo y te acaba aburriendo sobremanera. Ese aburrimiento no es un aburrimiento real, simplemente la tarea te agota y te cansa. Porque sí, una persona se puede aburrir de no hacer nada, pero también puede aburrirse por culpa de la tarea que tiene que hacer. 

Una forma de ayudar a nuestros hijos a combatir esta causa es respetar sus tiempos. Por ejemplo: Llega la hora de la cena y nuestro hijo está en el punto álgido de su juego. Podemos sentirnos tentados de gritar "a cenaaaaaar", pero será mucho más positivo para su creatividad y le ayudará a aprender a gestionar el tiempo del que dispone el hecho de que le avisamos unos minutos antes para que pueda cerrar su juego. 

Expectativas vs realidad 

Dejo para el final una de las mayores causas de aburrimiento en la actualidad que no es otra que la comparación con los demás. 

Quién más quién menos ha caído alguna vez en el error de compararse con el que tenía al lado. Sin embargo, cuando somos habituales en las redes sociales nuestras expectativas se disparan y, de repente, nuestro día a día de vuelve anodino, aburrido y frustrante. 

¿Cómo vencer el aburrimiento? El arte de no hacer nada 



Cuando no tenemos nada que hacer inconscientemente intentamos ocupar nuestro tiempo. Con los niños pasa igual y esto es una oportunidad de aprendizaje genial. 

Obviamente los niños necesitan rutinas, pero también necesitan tiempo libre en el que sean ellos los que decidan qué hacer y cómo hacerlo. En definitiva, a tomar sus propias decisiones. 

 A veces cometemos el error de darles todo hecho y luego nos quejamos de que no saben hacer nada solos. Pero es que no les hemos dado la oportunidad de aprender a parar, a observar y reflexionar. Es importante que tengan tiempo y libertad para identificar sus necesidades, a mirar hacia su interior. 

Este aparentemente sencillo acto ayuda al ser humano a ser más paciente, más resiliente y mucho más tolerante a la frustración. 

Una buena forma de practicarlo es dejar de centrarnos en la acción y cambiar el "¿qué has hecho hoy?" a la salida del cole por "¿qué ha sido lo mejor de tú día?" o "¿Con quién has jugado hoy?", por ejemplo. 

Otro buen modo es fomentar su creatividad, potenciar la resolución de problemas y ofrecer diferentes puntos de vista. 

Herramientas para fomentar la creatividad 

Para aprender a hacer algo hay que hacerlo muchas veces. Para aprender a dejar de aburrirse hay que aburrirse primero, pero obviamente no podemos dejar a un niño encerrado entre cuatro paredes y esperar que se lo pase pipa. El ambiente debe estar preparado para que nuestros hijos puedan explorar y experimentar por sí mismos. 


Beatriz nos dio muchas ideas en forma de cuentos. Algunos son libros de historias, otros son juegos en sí como los libros-juego de Tullet. Y algunos son guías que nos ofrecen a nosotros como padres ideas para preparar el ambiente de juego. Puedes encontrar todos ellos enlazados a lo largo de este texto y también puedes contactar con vadecuentos para que te recomienden muchos más.


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