¿Cómo es el tercer embarazo? Te cuento mi experiencia

3.6.20 / No hay comentarios

El mes pasado hizo justo un año desde que nos convertimos en familia numerosa y me he dado cuenta de que aún no te he contado cómo fueron mi embarazo y mi parto. Dudaba si dejarlo plasmado en el blog o guardarlo como un tesoro para mí, pero he decidido compartirlo porque apenas se encuentran experiencias del tercer embarazo o del tercer parto en la red.

Tercer embarazo, mi experiencia


¿Cómo fue mi tercer embarazo?

Tercer embarazo: Los antecedentes

Siempre habíamos querido tener tres hijos, pero en los últimos tiempos comenzábamos a dudarlo. ¿Sería buena idea?

Los niños ya eran más autónomos y empezábamos a ganar tiempo para nosotros. Todo iba encajando. Además, ¿podríamos ocuparnos de tres? ¿Sería viable económicamente? Sin embargo, en lo más interno de mi ser yo sentía que faltaba "alguien".

Un buen día amanecí sintiéndome embarazada y se lo dije a mi marido que me miró como si estuviese loca. Era prácticamente imposible que estuviese embarazada y, de estarlo, era demasiado pronto como para que notase nada. Aún así hicimos un test de embarazo en orina y ahí estaba: Un positivo muy leve, apenas imperceptible. De esos que te dirían "se solicita muestra sanguínea para confirmación". Incredulidad, alegría, pánico, ilusión... Demasiados sentimientos contradictorios entre sí.

Repetí el test varios días consecutivos y al principio parecía que cada día la línea era más intensa, pero poco a poco empezó a desaparecer. Hasta que finalmente mi menstruación hizo acto de presencia un par de días después de la fecha prevista. Habíamos tenido lo que se conoce como un aborto bioquímico y habría pasado totalmente desapercibido para nosotros si hubiese desoído mi instinto aquella mañana y no hubiera hecho el test de orina.


En ese instante todas nuestras dudas se disiparon. Desde luego no íbamos a encontrar mejor momento, ni íbamos a ser más jóvenes, así que la frase "te arrepientes de los hijos que no has tenido, no de los que tienes" se convirtió en nuestro mantra cuando decidimos dejar que la naturaleza decidiese por nosotros.

Tercer embarazo: Los inicios

No te voy a engañar. Los inicios de mi tercer embarazo fueron difíciles.

De nuevo una mañana desperté con la misma sensación de pesadez de útero que yo identifico con un embarazo incipiente. Esta vez no nos pilló por sorpresa. Era un embarazo y deseado, así que cuando el test de orina confirmó lo que yo ya presentía sentí emoción. Mucha emoción, pero también miedo a partes iguales. Al poco, la emoción se transformó en ansiedad: Tenía dos hijos sanos. Yo estaba sana. ¿Y si algo iba mal? Me sentía como si estuviese "tentando a la suerte".

Además, estaban "los otros". Cuando se trata de bodas y de hijos todo el mundo se cree con derecho a opinar. Que si cuando te casas, que si cuando seréis papás, que si ahora la parejita, que si "ahora que ya la tienes ¿os plantaréis, no?". Seguro que tú también lo has sufrido en algún momento.

llegó un punto en el que me conformé con que no me hiciesen preguntas indiscretas sobre si era o no un embarazo buscado o, peor aún, que me diesen el pésame -sin comentarios- dando por hecho que había sido un error.

Suena fuerte, pero me daba pánico decir que estaba embarazada del tercer bebé. Tan solo de pensarlo me estremecía y me daban ganas de llorar. Bastantes miedos -fundados o no- rondaban en mi cabeza para tener que lidiar con opiniones -negativas- no pedidas. No estaba preparada para según qué reacciones, para escuchar ciertos comentarios que me iba a tocar oír.

Aunque la reacción lógica de cualquiera a un anuncio de embarazo debería ser la alegría sincera, prefería la indiferencia a que nos juzgasen, nos tratasen de locos o nos compadecieran. Sin embargo, llegó un punto en el que me conformé con que no me hiciesen preguntas indiscretas sobre si era o no un embarazo buscado o, peor aún, que me diesen el pésame -sin comentarios- dando por hecho que había sido un error. ¿Cómo puede pensar alguien que un hijo es un error?

Tercer embarazo: La espera

Visto en retrospectiva tuve un embarazo bastante bueno, si obviamos los cuatro meses que pasé resfriada y vomitando constantemente. Quizás fue el mejor de los tres.

Los primeros meses me sentía agotada y a punto de desfallecer. En parte por el embarazo, en parte por el calor y en parte por tener dos niños -de 2 y 5 años- a mi cargo. Sin embargo, el segundo trimestre fue muy tranquilo y estuve muy activa hasta que acabé en urgencias por amenaza de parto prematuro. Por suerte todo quedó en un susto.

No tenía mucho que preparar; inconvenientes de ser el tercer hijo, que no estrenas nada. Aúna sí, poco a poco volvió la ilusión. Decidimos descubrir el sexo del bebé el día del parto, así que hasta el último día pasamos horas jugando a imaginar y tratando de elegir el nombre perfecto. Te confesaré que horas antes de su nacimiento todavía no teníamos nada claro.

Tercer embarazo: Las últimas semanas

Las últimas semanas reaparecieron los miedos y la ansiedad de los primeros días. Los pródromos anunciaban que faltaba poco y yo estaba muy agobiada pensando en el día del parto. Mi tercer parto. Sabía a lo que iba y, sin embargo, estaba mucho más asustada que las otras veces.

Mi segundo parto fue precipitado y ahora estaba yo sola con los dos peques. ¿Cómo sería este tercer parto? ¿Y si se desencadenaba tan rápido que no podían venir ni mi marido ni los abuelos a tiempo? ¿Y si no podía llegar al hospital? ¿Qué haría con los niños?


¿Quieres saber los detalles de mi tercer parto? Tendrás que esperar a la próxima semana para no alargar más este post, pero si quieres ir abriendo boca puedes leer mientras mis dos primeros partos:




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