La magia de un nuevo comienzo

14.5.19 / No hay comentarios

Así como el segundo se me pasó volando, este tercer embarazo se me hizo eterno. Parecía que nunca llegaría el momento. El cansancio, la barriga, los kilos de más y pasar el día prácticamente sola con dos peques a cargo hicieron que las últimas semanas se me hicieran interminables. A pesar de los festivos o justo por ellos, es algo que no he decidido aún.


Familia numerosa - agendademama

Pero por fin, el pasado 4 de mayo llegó al mundo nuestro tercer bebé. Siempre quisimos ser familia numerosa, aunque no teníamos muy claro que consiguiésemos lograr nuestro sueño. Tal vez por eso, porque sabíamos que sería nuestro último hijo, qué con él se completaba nuestra familia o porque no sabíamos aún si sería un niño o una niña, esperábamos el momento con especial impaciencia e ilusión. Sobre todo los niños que cada día preguntaban mil veces si sería ese "hoy".

¡La verdad es que es extraño y a la vez mágico empezar un nuevo día sin saber si lo acabarás con tu bebé en brazos!

No te voy a engañar, por un lado estaba tranquila esperando que el bebé decidiese salir, pero por otro estaba muerta de miedo dados los antecedentes. Dicen que los terceros se adelantan y que suelen ser bastante rápidos y mi segundo parto fue un parto explosivo. ¿Me daría tiempo de llegar al hospital?

Por suerte llegué al paritorio sin problema, esta vez sin las falsas alarmas de rigor, y gracias a las matronas que me acompañaron fue un parto de ensueño. Por ahora solo decirte que tanto la pequeña A como yo estamos perfectamente y que la recuperación está siendo muy buena. Como sus hermanos fue un bebé grande que llegó al mundo con 3580 gr.

Nos hubiera gustado que -aunque no es lo habitual- sus hermanos pasaran al paritorio cuando ya había terminado todo y la conociesen en la intimidad de nuestra familia antes de pasar a la habitación. Sin embargo, por la hora no pudo ser y tuvieron que esperar  hasta el día siguiente. Aún así fue un momento increíble y más si tienes en cuenta que el domingo era el Día de la Madre. Mi primero como trimadre.

Por ahora siguen encantados con su nuevo papel y, aunque ya llegarán los celos, están felices y muy atentos a las necesidades de su hermanita.

Seguimos en período de adaptación conociéndonos poco a poco, pero por ahora el balance está siendo muy positivo. Convertirse en familia numerosa es una experiencia intensa, agotadora y -a momentos- dura, pero también es muy gratificante y estoy convencida de que merecerá la pena.

Además, ¡ahora nos queda lo mejor! Disfrutar del nuevo comienzo, de la magia de la vida, de la maternidad vista desde otro punto de vista y de empaparnos de cada instante porque "los días son largos, los años muy cortos".

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