¿Qué se siente al descubrir el sexo de tu bebé el día del parto?

28.5.19 / No hay comentarios

Los que me conocen saben que soy una persona muy cuadriculada que necesita tener todo "bajo control". Por eso muchos no entendieron que decidiésemos no saber el sexo de nuestro bebé hasta el día de su nacimiento. Otros simplemente pensaron que no seríamos capaces de aguantar la incertidumbre y que acabaríamos por preguntarlo. ¡Pero claro que aguantamos!

¿Qué se siente al descubrir el sexo de tu bebé el día del parto?

Las razones por las que decidimos no saber el sexo de nuestro bebé ya te las conté hace algunas semanas. Por eso hoy quiero centrarme en explicarte las sensaciones del momento en el que por fin vimos la carita de nuestro bebé y descubrimos la sorpresa


Descubrir el sexo del bebé el día del parto

¿Fue fácil mantener la incógnita del sexo del bebé?

La verdad es que aguantar hasta el final sin saber el sexo de nuestro tercer bebé ha sido mucho más sencillo de lo que esperaba.

Cierto es que las primeras semanas te mueres de ganas por saber qué será, por dirigirte a él por su nombre e imaginar su carita. Pero en realidad un bebé es un bebé y poco cambia -o debería cambiar- el hecho de que sea de un sexo u otro. En cualquier caso, hasta la ecografía morfológica de la semana 20 no nos lo iban a decir, así que de poco servía pensar en ello.

Reconozco que llegada la semana 20 dudamos si preguntar o no, pero para evitar tentaciones lo avisamos nada más entrar en consulta. La doctora, muy amable, se limitó a decir "genitales normales" y no quedó registro en ninguna parte. Solo ella lo sabía.

La siguiente ecografía no sería hasta pasadas las 35 semanas, por lo que hasta entonces podíamos estar tranquilos. Los primeros días dudamos de si habríamos hecho bien, pero según avanzaban las semanas estaba más preocupada de que el bebé llegase a término y de que se colocase en cefálica que el hecho de si sería un niño o una niña.

Llegó la semana 36 y de nuevo avisamos al entrar. A estas alturas ya no tenía mucho sentido preguntarlo. De hecho me hubiese molestado saberlo. ¿252 días con la incógnita y me iban a estropear ahora la sorpresa?

no saber sexo del bebé hasta el día del parto

También estaba registrado en el plan de parto que el equipo de matronas había validado previamente, por lo que todo el mundo estaba avisado de que no sabíamos nada, ni lo queríamos saber. En ese sentido, todo el mundo fue muy profesional. No se si ellas sabrían si era un niño o una niña, pero supieron mantener el secreto.

Descubrir el sexo del bebé en el parto ¿Intuíamos algo?

Me pasa algo muy curioso y es que con los bebés ajenos siempre acierto, pero con los propios no doy una. Por eso aunque mi instinto me decía que sería un niño preferí no hacerle mucho caso. Sin embargo, el papá tenía claro desde el minuto uno que sería una niña.

Por los síntomas del embarazo tampoco me podía fiar porque, aunque en los tres ha habido puntos comunes, han sido bastante distintos entre sí. Quizás se parecía más al primero -al de la niña-, pero no sé hasta que punto era algo real o es que es el que tenía "más fresco" porque lo fui documentando en el blog.

Nadie sabía nada, así que aunque la mayoría aseguraban que sería otra niña -hasta los desconocidos lo afirmaban categóricamente- en ese sentido podíamos estar tranquilos. Eran solo suposiciones.

Solo hubo tres personas que votaron por niño hasta el final: Mi madre, mi hijo y una buena amiga. Yo misma cambié de bando de forma inconsciente y durante las últimas semanas acabé dando por hecho que era una niña. Luego me daba cuenta de que estaba hablando en femenino y trataba de rectificar, pero al rato ya estaba igual.

Y el día del parto llegó

Aunque no saber el sexo del bebé hasta el día del parto es algo mucho más común de lo que parece, no es algo con lo que los sanitarios se encuentren todos los días. Por eso, cuándo la matrona nos preguntó qué esperábamos y le dijimos que aún no lo sabíamos se sorprendió y emocionó a partes iguales.


Y por fin nuestro bebé nació. Por la postura que elegí para parir y por las vueltas de cordón no pude ser yo la que la sujetase por primera vez, por lo que la sorpresa la descubrieron juntos el papá y la matrona. Fue él el que dijo "¡es una niña!" mientras me la pasaban para que pudiese abrazarla por primera vez.

La verdad es que fue algo precioso. Marido se sorprendió mucho al ver que había acertado desde el primer día. Yo -sinceramente- pensé que iba a sentir más sorpresa. Para mi fue algo natural que confirmó lo que yo ya sentía durante las últimas semanas cuando le pedía que no se hiciera de rogar, que la estaba esperando e iba ayudarla a llegar a este mundo. Recuerdo que por mi mente pasó fugazmente un "sabía que eras tú, mi niña". Quizás si finalmente hubiese sido niño la sorpresa hubiera sido mucho mayor.

Momentos después nos preguntaron qué nombre habíamos elegido. La verdad es que seguíamos sin acuerdo en el nombre para niño, pero el de niña estaba muy claro desde el principio. Hasta esa misma mañana que por un momento llegamos a dudar. Marido me miró, yo pronuncié su nombre por primera vez y los dos afirmamos. Por fin había llegado Amanda.

¿Repetiría la experiencia de no saber el sexo del bebé hasta su nacimiento?

Sí. Sin duda. Ya quisimos hacerlo con nuestro primer bebé cuando no teníamos preferencia por un sexo u otro y no pudo ser. No solo nos hemos quitado la espinita de no haberlo conseguido en aquél momento, si no que hemos conseguido vivir una experiencia increíble que merece la pena sentir al menos una vez en la vida.

Si no tienes preferencia, justo por eso. Si la tienes, porque no es lo mismo descubrir que no es lo que esperabas cuando quedan semanas para conoceros que cuando tu bebé ya está en tus brazos y te has enamorado locamente de él.


¿Te has planteado descubrir el sexo de tu bebé en el parto? ¿Ya viviste la experiencia? ¡Cuéntanos tu experiencia!

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