Autocuidado: Cuidarnos más para cuidar mejor

21.1.19 / No hay comentarios

Si eres madre sabrás de sobra lo que supone emocional, física y mentalmente el día a día con hijos. La falta de sueño, la carga mental -recordar citas médicas, reuniones del cole, cambios de armario...-, las dificultades para terminar la tarea que has comenzado sin que te interrumpan 500 veces o el sacar tiempo para dedicarte a ti misma son algunos ejemplos.

Autocuidado materno, ¿por qué es importante?

Ahora imagina que trabajas desde casa, que estás embarazada, uno de tus hijos no está escolarizado aún -y reclama atención constante- y que el que sí lo está llega a casa a las 14.15. Imagina que tu trabajo tiene que salir, que no quieres sentir que vives en una pocilga y que tus hijos deben estar atendidos. A eso súmale que pasas prácticamente todo el día sola. Todos los días. Y que la ayuda más próxima está a casi una hora en coche por lo que no cuentas con ella más que de forma puntual. ¿Qué es lo que ocurre?

Te lo diré. Que no paras, pero sientes que no llegas a nada. Que no disfrutas de lo que haces y sientes que el tiempo se te escapa.

Cuando esto pasa, un día te miras en el espejo y te preguntas quién es esa persona que está al otro lado. Lo peor es que encima te sientes culpable. ¿Culpable de qué? Culpable de no ser tu mejor versión para ellos cuando en realidad deberías sentirte mal por no ponerte en primer lugar. Cuidarte para poder cuidar. Aquí es donde entra en juego el autocuidado

Autocuidado, cuidarse para cuidar mejor

¿Qué es el autocuidado?

Autocuidado es cuidar de uno mismo. Todos tenemos hábitos y aficiones que nos hacen sentir bien. Leer, colorear, tomar una infusión en silencio, salir a correr, jugar al tetris, mejorar tu memoria con Stimulus... A veces son pequeñas cosas, pero de ellas depende nuestra estabilidad mental y emocional.

Unos necesitan dedicarse más tiempo que otros. Incluso tú misma no necesitarás los mismos minutos todos los días. Sin embargo, todas las personas -sin excepción- necesitamos dedicarnos algo de tiempo a nosotras mismas para sentirnos realizadas y felices.

¿Por qué es importante el autocuidado?

Si dejamos pasar mucho tiempo sin prestarnos atención nos volvemos desagradables, irascibles, tenemos menos paciencia, menos empatía y rendimos menos. Por eso, nuestro bienestar personal es de vital importancia para la salud de toda la familia.

Si no te cuidas, además de que no enseñas a tus hijos la importancia de cuidarse a uno mismo, empiezas a perder la capacidad de cuidar. Tarde o temprano comienzan a parecer síntomas físicos, mentales y emocionales -agotamiento, dolores, estrés, tristeza...- y acabas colapsando.

Descuidarnos a nosotros mismos implica que acabamos por descuidar también a la pareja y la familia acaba resintiéndose. Es importante que ofrezcamos a nuestros hijos un modelo de relación sana y eso es difícil si no dedicamos algo de tiempo a cuidar de nuestra relación.

Dedicar algo de tiempo, atención y cuidado a nuestra pareja no solo repercute en su bienestar, también en el nuestro y en el de nuestros hijos. Hacer las tareas cotidianas juntos, ver una película o preparar una cena especial cuando los niños se han dormido puede ser un comienzo.

¡Fuera culpas!: Plan de acción

  • No te olvides de tus necesidades básicas
  • Come saludablemente y sin saltarte comidas. Haz algo de ejercicio. No hace falta que vayas al gimnasio, puedes bailar, caminar o hacer alguna pequeña tabla de ejercicios desde tu propia casa. Acurrúcate con tus seres queridos y déjate abrazar y mimar.
     
  • Busca tiempo para ti
  • Si tu bebé aún es muy pequeño no tendrás mucho tiempo para dedicarte a ti misma. Es posible incluso que el pensar en separarte de él te provoque más ansiedad que el placer que te vayan a aportar esos minutos de autocuidado. 
    A lo mejor ya no tienes bebés, pero tampoco tienes tiempo para retomar tus clases de pintura o volver al gimnasio. Sin embargo, unos minutos pueden ser suficientes para desconectar y cargar pilas. De hecho, hay muchísimas formas de practicar el autocuidado diario dedicándonos pequeñas pausas de algunos minutos.
     
  • Pide ayuda si es necesario
  • Lo ideal es que puedas disfrutar de un tiempo de autocuidado sin interrupciones para poder reconectar contigo misma. Puedes aprovechar cuando ellos los niños están en el cole, en extraescolares o durmiendo, pero también es probable que necesites pedir ayuda a alguien puntualmente.
     
  • Piensa diferentes actividades que te hagan sentir bien
  • Puedes establecer algunos días a la semana para hacer alguna actividad física que te motive o para reunirte con amigos, por ejemplo. No obstante, hay muchas actividades que podrás hacer si no dispones de mucho tiempo: dar un pequeño paseo, sentarte a leer, darte un baño relajante, disfrutar de un café, pintarte las uñas, tumbarte en el sofá, encender una vela aromática, regalarte flores...
     
  • Deshecha la culpa
  • Dedicarte unos minutos al día no es dejar de dedicárselos a ellos. Al contrario, unos padres felices son sinónimo de una familia feliz. Además, crecer con un ejemplo saludable de autocuidado es favorable para ellos porque como decía María Montessori: "No te preocupes porque tus hijos no te escuchen, ellos te observan todo el día"


Y tú, ¿te cuidas lo suficiente? ¿empezarás a dedicarte algunos minutos diarios de autocuidado?


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