Los 8 miedos más comunes durante el embarazo

20.10.17 / 4 comentarios

Tener miedo en el embarazo es habitual y entra dentro de la normalidad. Los miedos en el embarazo se deben, en la mayoría de los casos, a la incertidumbre por la falta de información respecto de cómo estará nuestro bebé.

En las primerizas el miedo es debido al desconocimiento de lo que está por venir y en las mamás experimentadas justo al hecho contrario, que ya cuentan con experiencias previas que no tienen por qué haber sido siempre positivas. Además, en los casos de multíparas los miedos en el embarazo varían respecto a los sufridos en las ocasiones anteriores. Estos miedos dejan de estar centrados en el embarazo propiamente a hacerlo en si podrán con todo y en cómo serán las relaciones del recién llegado con los hijos mayores.

Miedos comunes durante el embarazo

Aunque no todas las futuras mamás exterioricen sus miedos durante la gestación y los guarden para sí, todas los experimentan en un momento u otro de la dulce espera. Según los psicólogos estos temores son necesarios para cerrar una etapa y comenzar una nueva, pero además son fruto del instinto maternal que empieza a aflorar dentro de nosotras y que nos hará proteger a nuestro bebé por encima de todo.

¿Cuáles son los miedos en el embarazo más comunes?

Miedo a un aborto espontáneo

Este miedo es muy común durante el primer trimestre del embarazo sobre todo si se han vivido experiencias de abortos previos. Sin embargo, lo habitual es que todo vaya bien y el embarazo llegue a término. 

A partir de la octava semana el riesgo de aborto disminuye enormemente y es prácticamente nulo pasado el primer trimestre. Es cierto que hay muchos embarazos que finalizan antes de lo esperado, pero suelen hacerlo en las primeras semanas cuando la mujer ni siquiera era consciente de que estaba embarazada o se enteró de casualidad antes incluso de la falta gracias a los avances de la ciencia.

Miedo a una enfermedad grave o una malformación

¡Que levante la mano la mamá que cada vez que ha ido a una revisión durante su embarazo no haya contenido la respiración hasta que el médico le ha confirmado que todo estaba bien!

La mayoría de los problemas se detectan al comienzo y muchos de ellos tienen solución. Si van pasando las semanas y todo está bien no tienes por qué temer.

Miedo a que algo no vaya bien

El miedo a que algo no vaya bien durante el embarazo se minimiza enormemente en el segundo trimestre para volver a aumentar hacia el final. 

Durante el segundo trimestre de embarazo ya no tenemos el malestar del primero y aún nos sentimos ligeras, con energía y vemos el parto lejano. Además, empezamos a notar a nuestro bebé lo que nos tranquiliza. Nuestra barriguita crece y necesitamos renovar el armario con ropa premamá lo que nos mantiene la mente ocupada con nuevas ilusiones.

Vuelve de nuevo en los últimos meses porque, acostumbradas a notar sus movimientos a cada instante, dejamos de notarlo tan a menudo debido a su tamaño y al reducido espacio que tiene para moverse. Aún así, recuerda que debes notarlo moverse a diario. Si no fuese así no tardes en ir a urgencias.

Miedo a hacer daño al bebé

El bebé está protegido por una bolsa llena de líquido que lo protege y amortigua de cualquier pequeño golpe. De hecho, será cuando más protegido esté. 

Es muy difícil que realmente podamos hacerle daño y más aún de un modo inconsciente. No, tampoco le harás daño si mantienes relaciones sexuales, siempre y cuando tu médico no te lo haya contraindicado expresamente. 

Si debemos tener cuidado con lo que ingerimos ya que le llegará directamente a través del cordón umbilical por el torrente sanguíneo. Así, debes evitar ciertos alimentos, bebidas y medicamentos.

Miedo a que nazca prematuro

Se considera prematuro a aquel bebé que nace antes de la semana 37. Es más habitual en los partos múltiples aunque cada vez hay un mayor número de bebés prematuros nacidos en partos únicos.

Se cree que la razón es el estrés y el ritmo de vida de la sociedad actual. Aunque ha habido un ligero descenso de este tipo de nacimientos a raíz de la puesta en marcha de la Ley Antitabaco.

En cualquier caso, los avances médicos con los que contamos son tales que la esperanza de vida de estos bebés es altísima, pudiendo sobrevivir bebés nacidos con 22-24 semanas de gestación.

Miedo a los cambios físicos

Este es un miedo que sufren todas las futuras mamás, aunque quizás a unas no les afecte tanto como a otras.

Obviamente, el cuerpo nunca volverá a ser igual dados los enormes cambios que experimenta y necesitará, al menos, los mismos meses que tardó en cambiar para volver a su ser. Sin embargo, antes o después acaba volviendo prácticamente a la normalidad. 

Quizás la barriga quede algo más flácida o los pechos más caídos -por los cambios y las hormonas del embarazo, la lactancia aquí poco tiene que ver-, pero el peso inicial termina por volver. Si es algo que te preocupa especialmente, mantén la actividad física, come adecuadamente y de forma saludable y ten paciencia. La lactancia materna ayuda y el ejercicio extra de acunar, levantar y pasear al bebé vienen bien para tonificar.

En cualquier caso, al mirar a tu bebé te darás cuenta de que todo ha merecido la pena ;)

Miedo al parto

Miedo a no saber identificarlo, al dolor, a las complicaciones, a una posible cesárea, a una medicalización excesiva... Los miedos que giran alrededor del parto son numerosos debido al desconocimiento, a nuestra imaginación y a lo que hemos leído, nos han contado o hemos visto en TV. 

Tranquila, cada parto es único e incluso aunque no sea tu primero es posible que no tenga nada que ver con el anterior. 

En cualquier caso, sabrás identificar el parto cuando llegue y, misteriosamente, te inundará una extraña sensación de calma. No temas, tu cuerpo está preparado para dar vida aunque no seas consciente de ello y todo va a ir bien. Aún así, si fuese necesaria una intervención urgente tenemos la suerte de poder contar con hospitales en los que cuidarán tanto de ti como de tu bebé para que podáis estar pronto en casa.

Miedo a no ser una buena mamá

El miedo a no hacerlo bien te va a acompañar siempre, pero no te autoevalúes constantemente. Cada uno de nosotros criamos a nuestros hijos de la mejor forma que sabemos, haciendo lo que pensamos que es mejor para ellos. Nadie nace sabiendo y de los errores se aprende, solo hay que saber reconocerlos si es que han tenido lugar y rectificar a tiempo. El mejor reflejo de que lo estás haciendo genial será tu propio bebé.


¿Te has sentido identificada con alguno de estos temores? ¡Deja un comentario en el blog y cuéntanos cuáles fueron tus miedos durante el embarazo!

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4 comentarios

  1. ¡hola! pues básicamente, miedo a los dos primeros, el resto, digamos que decidí ser optimista y no pensar lo que podía salir mal para no autosugestionarme y agobierme... bueno, y el último, creo que es un miedo más para toda la vida, que sólo del embarazo.. y ése si que siempre está ahí.. ¡besos!

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    1. Es curioso como hay algunos que experimentamos prácticamente todas a pesar de que tanto nosotras como nuestras circunstancias sean tan diferentes, verdad?

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  2. En mis primer embarazo casi no me dio tiempo a tener ningún miedo, fue sólo ilusión y aborto.
    El segundo duró más y sí experimenté miedo a una pérdida y sufrí una terrible y larga.
    Ahora tras 4 abortos y diagnósticos bastante chungos, el miedo es atroz y fundado.
    Sin embargo es cierto, lo normal es que salga bien, que tal vez tengas un disgusto pero que saldrá bien.
    Lo que me ha sucedido a mí es algo que se da sólo en 1 de cada 5.000.000 de mujeres, así que si no hay motivos diagnosticados, no os olvidéis de disfrutar. Sentir miedos y incertidumbre es de lo peor que he experimentado, tantos miedos me han cambiado, no se lo deseo a nadie.

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    1. vaya! Siento muchísimo por lo que has tenido que pasar. Cómo dices, en tu caso son miedos bien fundados, pero lo habitual es que salga todo bien y nunca hay que olvidarse de intentar disfrutar.
      Un abrazo

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