Historias reales de maternidad: Carla

28.10.16 / No hay comentarios

Hace tiempo una lectora me preguntó si podía usar mi blog como plataforma para expresar al mundo lo que sentía y, por supuesto, le dije que sí. Se llama Carla, escribe un blog y es mamá de una pequeña de casi año y medio. Ella me explicaba que, al contrario que a muchas otras mamás -y a pesar de la dureza de su historia- a ella la maternidad le ha dado alas, pero mejor te lo cuenta ella directamente:

De cómo ser mamá me ha dado alas

Historias reales de maternidad- agendademama

"Yo era la niña que siempre sacaba excelentes calificaciones en la escuela. La mejor alumna, seria, poco amiguera y dedicaba a leer y leer en mis tiempos libres. Mis padres, mis profesores y todo mi entorno tenían una serie de expectativas para lo que yo debía lograr de mi vida, y todo iba enfocado a lo académico y profesional. Yo también quería ser mamá. Pero mi cuerpo parecía que no tenía la misma idea. Tuve muchos problemas de salud reproductiva durante la adolescencia y escuché a muchos médicos decir que nunca sería mamá. Y eso me preocupaba, mucho. Yo sentía en mí el deseo de dar amor, mucho, y me entristecía no tener en el futuro la posibilidad de lograrlo. 

Pero la vida da muchas vueltas. Me casé muy joven, suspendí mis estudios, me mudé de país. Pasaron años y el embarazo tan deseado no llegaba. Retomé mis estudios y seguí soñando con ser mamá algún día. Cuando me enteré (seis años después de haberme casado y a punto de terminar mi carrera) que estaba embarazada, ya tenía cinco meses de embarazo. Mis gemelos nacieron apenas siete semanas después. Prematuros, pequeñitos y producto de un embarazo que paradójicamente, tras años de desear, no esperaba, por lo cual no conté con cuidado médico adecuado. 

Dos semanas después de nacer, uno de ellos falleció. Eran gemelos idénticos. Hermosos. De eso hace ya casi doce años. Con un hijo muerto, mi matrimonio se deterioró mucho. Pero aún así sabíamos que ese nene glorioso y superviviente necesitaba un hermanito. Es un chico que no nació para estar solo. Su hermano llegó en un momento difícil emocional y económicamente, poco después su papá y yo nos divorciamos. 

Y me encontré sola con dos hijos hermosos y nunca me sentí con más ganas de hacer cosas y ser yo misma. Me titulé. Conseguí un mejor empleo. Me volví a enamorar y hoy soy mamá también de una pequeñita maravillosa que es la adoración de sus hermanos. Y estoy volviendo a estudiar, trabajo mucho (aunque he buscado la forma de trabajar desde casa para poder dedicarme a la nena y estar ahí para mis hijos mientras transitan por la adolescencia y caminan hacia su edad adulta) y me siento muy plena. 

Entonces hay algo que hace ruido en mi cabeza, aunque no debería. Muchas amigas me dicen que hago mal. Que debería buscar tiempo y actividades para estar sola y alejar mi cabeza del hecho de que soy mamá. Pero a mí no me hace falta. En un momento dado, pensé que yo estaba mal. Que había algún tipo de negación de mi parte y no me daba cuenta de lo equivocada que estaba. En ese momento me di cuenta que no. No estaba mal como tampoco están mal las mujeres que quieren tomar dos semanas de vacaciones al año sin sus hijos porque necesitan recargar baterías. 

La cosa con la maternidad es que no hay una forma de ser mamá. Hay tantos acercamientos a la maternidad como madres hay en el mundo, y siempre que medie el amor, la paciencia y el respeto, todas son válidas. A mí la maternidad me dio alas, habrá quien al ser madre necesite tomar una pausa y re-evaluar su forma de ver  y vivir la vida. Yo prefiero irme de vacaciones con mis hijos y disfrutar de su presencia. Hay quien se siente más a gusto dándoles su espacio y que se diviertan en colonias o campamentos con sus amigos. Todas las opciones son positivas siempre y cuando en la familia haya amor y deseos de salir adelante." 

Carla Martínez

Muchas gracias Carla por compartir tu historia.

Puedes leer más historias como esta aquí
Si tú también quieres ver publicada la tuya escríbeme a blog(arroba)agendademama.com

También te puede interesar

No hay comentarios