Cuando el embarazo no llega: Técnicas de reproducción asistida

18.7.16 / No hay comentarios

A diario me escriben muchas lectoras pidiéndome consejo para lograr el embarazo o para que interprete sus gráficas de temperatura basal. Yo siempre les respondo lo mismo, que solo soy una mamá que un día estuvo en su misma situación, pero que ahí estoy para escuchar lo que quieran contarme y, por supuesto, la noticia del positivo cuando llegue por fin. Al final, prácticamente todas lo consiguen, unas del modo natural, y otras recurriendo a técnicas de reproducción asistida.


clínica de fertilidad en barcelona

No puedo hablar de técnicas de reproducción asistida en primera persona porque, aunque mi primer embarazo se hizo de rogar, al final llegó. Lo que sí puedo hacer es explicarte, muy a grandes rasgos y gracias a la doctora Marta Colodrón de la clínica Barcelona IVF, en qué consisten las técnicas más comunes y cuándo se recomienda recurrir a ellas.

Técnicas de reproducción asistida ¿Cuándo recurrir a ellas?

Las mujeres menores de 35 años con períodos regulares pueden tardar hasta un año en quedarse embarazadas, por lo que se recomienda que se realicen un estudio de fertilidad si pasado ese tiempo no han conseguido el positivo a pesar de mantener relaciones sexuales sin protección de forma frecuente. Si son mayores de 35 años o tienen períodos irregulares no deberían esperar más de seis meses antes de realizarse este estudio.

clinica de reproducción asistida
Las parejas femeninas y las mujeres sin pareja que desean ser madres pueden recurrir a las técnicas de reproducción asistida en cualquier momento

¿Cuáles son las técnicas de reproducción asistida más comunes?

Las técnicas de reproducción asistidas más comunes son la inseminación artificial (IA) y la fecundación in vitro (FIV).

La inseminación artificial es lo más parecido a la reproducción natural. Se emplea cuando los espermatozoides tienen problemas para alcanzar el óvulo, bien por falta de cantidad o calidad o por algún obstáculo en el camino. También es la elección en caso de mujeres sin pareja o con pareja femenina ya que se trata de una técnica de reproducción asistida sencilla y con buenos resultados.

La inseminación artificial es lo más parecido a la reproducción natural. 

Puede realizarse con semen de la pareja o de donante y en un ciclo natural o estimulado. Muchas clínicas recomiendan los ciclos estimulados por tener mayor garantía de éxito.

inseminación artificial

La estimulación ovárica en la IA tiene como objetivo conseguir el crecimiento de uno o dos folículos para inducir la ovulación cuando tengan el tamaño adecuado y proceder a la inseminación. Si el semen es de la pareja se debe recoger un par de horas antes para procesarlo antes de depositarlo en el interior del útero de la mujer.

Tras la inseminación artificial debe guardarse reposo unos 15 minutos antes de volver al ritmo de vida normal. Ahora solo queda esperar a que pase la fase lútea -unos 14 días- para hacer un test y comprobar si la técnica ha tenido éxito. Durante estos días es probable que la mujer tenga que utilizar suplementos de progesterona para ayudar a la implantación y conseguir así el embarazo.

Tras varios intentos fallidos de IA o si hay algún problema más grave como obstrucción de las Trompas de Falopio, baja reserva ovárica o enfermedades genéticas que requieran un estudio preimplantacional, entre otros, se recurre a la fecundación in vitro (FIV).

En la fecundación in vitro los óvulos, que previamente han sido extraídos mediante una punción ovárica, se fecundan en el laboratorio antes de implantarlos en el útero de la mujer. Tanto los óvulos como los espermatozoides pueden ser propios o de donantes en función de la causa de esterilidad de la pareja.

En la fecundación in vitro los óvulos, que previamente han sido extraídos mediante una punción ovárica, se fecundan en el laboratorio antes de implantarlos en el útero de la mujer

Al igual que en la IA de ciclo estimulado, es necesario estimular los ovarios para que produzcan folículos del tamaño adecuado y recoger una muestra del semen con el que se procederá a la fecundación.

fecundación in vitro (FIV)

La fecundación puede llevarse a cabo mediante FIV convencional -se coloca en una placa la muestra de semen junto con los óvulos hasta que se produzca la fecundación de forma espontánea- o mediante microinyección espermática (ICSI) -se introduce manualmente un espermatozoide en el óvulo-.

Después de inseminar los óvulos hay que esperar a ver cómo evolucionan. Si la fecundación ha sido correcta se incuban durante cinco días para que sigan desarrollándose y poder elegir los blastocitos con más probabilidad de éxito que serán los que finalmente se transfieran al útero. Los embriones sobrantes se congelan.

La transferencia de embriones al útero se hace mediante un catéter en un procedimiento sencillo y ambulatorio. Ese día será necesario reposo domiciliario y continuar con el tratamiento de progesterona durante toda la fase lútea. Además, se recomienda vida tranquila sin grandes esfuerzos durante todo el tratamiento.

Si quieres ampliar información sobre FIV, puedes hacerlo en la web de la clínica.

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