¡Ya verás cuándo nazca tu hermanito!

29.1.16 / 8 comentarios

Hace poco decía que cuando te quedas embarazada del segundo eres prácticamente invisible, lo que no dije es que el que pasa a ser el centro de atención no es el bebé que llevas dentro de ti, sino el hermano mayor.




¡Ya verás cuándo nazca tu hermanito!

De repente todo el mundo le cuenta como va a ser la relación que tendrá con su hermanito: lo que se van a querer, cuánto van a jugar juntos, lo enfadada que se sentirá cuando "el otro" le quite sus juguetes y lo mucho que tiene que quererle y cuidarle para "ayudar a mamá". Algunos también le dicen que tendrá que dar ejemplo y en las discusiones ceder ella porque "para eso es la mayor".

La mayoría de las veces ella sigue a lo suyo, pero algunas de estas frases -de tanto escucharlas- le van calando dentro, igual que la idea de que los bebés deben dormir en su cuna, tomar biberón y usar chupete cuando en casa nunca lo hemos hecho así.

Por nuestra parte, hemos tratado de explicar a Miss L lo que se va a encontrar: que los bebés son muy pequeñitos -poco más que su muñeco-, pero que pesan bastante más. Que al principio solo lloran, comen, duermen y hacen sus necesidades y necesitan estar con mamá para sentirse seguros porque piensan que son parte de ella. ¡Ni siquiera saben que tienen manos y pies!

Qué hasta que no pasen varios meses no se interesará por sus juguetes, pero que ella decide si quiere prestárselos o no. Por supuesto, él también tendrá los suyos y también decidirá si quiere que ella los toque, pero que es mucho más divertido si los comparten y se divierten juntos

Y, por supuesto, que no tiene que ser ejemplo de nada, ni ceder siempre, ni cuidar al bebé, ni ayudarme en su cuidado. Si quiere hacerlo, puede hacerlo, pero ella -por muy hermana mayor que sea- no deja de ser una niña y de cuidarlos a ambos ya nos ocupamos papá y mamá, como hemos hecho hasta ahora.

También tratamos de transmitirlo al entorno más cercano, pero no siempre tenemos éxito. Supongo que son "frases hechas" que se emplean "por tradición", por hablar de algo, por rellenar un espacio, pero pensadas fríamente pueden hacer mucho mal. En general, todo el mundo le quita importancia porque son niños y se adaptan con más facilidad que nosotros, pero numerosos estudios dicen que el orden de nacimiento marca el 50% de nuestra personalidad y las comparaciones y mensajes contradictorios sobre el bebé no le van a hacer ningún favor ni a corto ni a largo plazo.

Por eso, nosotros tratamos de ser sinceros, no crear falsas expectativas respecto al nuevo miembro de la familia y esperar a ver qué pasa cuando llegue. Le hemos hablado de él desde el principio, enseñado ecografías e involucrado -en la medida de lo posible- en su desarrollo. Ya ha iniciado un vínculo con él, pero cuándo llegue puede que quiera que se vaya de nuevo, no le va a querer "porque sí", será algo que irá desarrollando a medida que pase el tiempo e interaccionen juntos.

Ayer, en las charlas matronales Miss L pillo tal rabieta -quería un juguete que no habíamos llevado- que al final tuvimos que abandonar el aula porque era imposible que siguieran con tales chillidos. Hacía mucho que no se ponía así y la matrona aprovechó para recordarnos que son niños, que es normal y que cuando llegan los hermanitos quizás vaya a más. Puso un ejemplo muy claro:

Imagina que estás en casa y cuando llega tu pareja te da un beso, un abrazo, te pregunta qué tal el día y juntos preparáis la cena, charláis mientras la degustáis y descansáis un rato viendo tv antes de dormir. Ahora imagina que, de repente, llega tu pareja con otra persona del brazo y te dice: "Desde hoy, esta persona vivirá aquí con nosotros, pero tú no te preocupes que yo te voy a seguir queriendo igual, aunque hasta que se adapte te dedicaré mucho menos tiempo y habrá rutinas que tendremos que cambiar. No te preocupes que, por ahora, no va a tocar tus cosas, aunque quizás dentro de unos meses quiera utilizarlas y como también será su casa ni siquiera te va a preguntar". ¿Cómo te sentirías?

Ahora imagina que que eres un niñ@ y que esa persona es tu nuevo hermanito y tu pareja son tu papá y tu mamá. ¿y si todo el mundo te dice que "tendrás que querer a esa persona, dejarle tus cosas, ayudar en sus cuidado y todo eso, sin rechistar"?

Es normal sentir "celos", es normal que haya regresiones y que se quieran comportar como si fueran bebés para reclamar su espacio y es normal la frustración -tanto en ellos como en nosotros que estamos agotados y no sabemos muy bien cómo actuar-, pero lo único que podemos hacer es mantener la calma y meternos, por un momento, en su piel.


¿Alguna vez has dicho alguna de estas frases a un peque que se va a convertir en herman@ mayor? ¿Las has sufrido en carnes propias? ¿Qué le contabas a tu peque cuando estabas embarazada por segunda vez? ¡Cuéntanoslo!

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8 comentarios

  1. me ha gustado mucho! Por aquí igual ya empiezan a decirle pobrecito, luego no te van a poder mimar tanto, tendrás que espabilar... me ponen enferma. Pero bueno, al final lo importante es lo que les digamos nosotros en casa y poco a poco ir viendo. Cachorro dice que el "txikia" que significa pequeño en euskera es de mamá, y yo venga a decirle que no que es suyo y de papá también. Pero claro, todos le preguntan que qué tiene su madre... paciencia y ya queda menos :)

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    1. pobrecitos... A ver qué tal se nos da! que a mi me queda poco, pero a ti tampoco mucho más ;)
      Un besote

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  2. Pobrecitos!!!! Y es que efectivamente para ell@s es duro muy duro..... la vida cambia de un día para otro en la familia con la llegada de un nuevo bebé .....si ya es duro el "acople" para los padres es mucho más difícil de asimilar para los niños,alguien que de repente se instala en tu casa para siempre!!! Que se lleva los mimos y atenciones de cualquier extraño o familiar que asome la cabeza al carrito y a el /ella le ignoran.... Pobres..... complicado y duro, asique frente a eso muuuuuucha complicidad con ella, muchas atenciones, dedicar un día exclusivo de chicas (mamá y la niña) o de chicos(papá con el niño) y hacerle sentirse partícipe e imprescindible en el nuevo entorno eso y PACIENCIA marta muuucha paciencia no hay más... Yo es lo que he hecho.... De todas formas en tan sólo unos meses le adorara y tú morirás de amor de ver esas muestras de cariño que se profesaran mutuamente y sino ya me lo contarás maja..... Te sigo ya lo sabes.... Besazosssss y ya no queda nadaaaaaaa!!!! que vértigo verdad?????
    Gema

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    1. Gracias por tu mensaje y los consejos! Te iba a decir que firmabas como anónimo, pero apostaba a que sabía quién eras por tu forma de escribir y acabo de ver que si que has dejado tu nombre y que efectivamente tenía razón!! Cierto, no queda nada!!!! Ains, que emoción :D

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  3. Frases de Vieja.que pesados son! Será lo qye tenga que ser!! Ya te queda poco,no? Besotes!!

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    1. En teoría 6 semanas... Ya te acribillaré a preguntas que tú ya has pasado por eso! Un saludo

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  4. La gente es muy cansina y tiene muy mala idea. Yo reconozco que no de los motivos por los que estamos tardando más en querer tener otro hijo es por ese miedo a dejar desatendida a mi bichilla, a la que aún velo pequeña. Aunque creo que después de la primera experiencia, seguiría prestándole más atención a la mayor, porque el pequeño con teta y brazos tiene de sobras para muchos meses.

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    1. La verdad es que si, parece increíble, pero al final dan más trabajo los mayores que los bebés!! Ya te contaré

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