Copa menstrual, todo lo que debes saber

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Cuando mi cuerpo decidió ponerse en funcionamiento de nuevo 15 meses después del parto empecé a interesarme por la copa menstrual porque las alternativas de siempre -compresas y tampones- no me terminaban de convencer. Comencé a buscar información sobre sus ventajas, inconvenientes, su uso y su mantenimiento y, después de lanzar una pregunta a través de las redes y descubrir que el 99% de las opiniones al respecto eran positivas, me decidí a probarlas.

copa menstrual, todo lo que debes saber

Me encontré con que hay muchas más marcas de copas menstruales de las que imaginaba con varias tallas cada una. Sinceramente, no había visto ninguna en tiendas "a pie de calle" y uno de mis principales miedos era si sería cómoda, si acertaría con la talla y si elegiría la mejor opción.



A raíz de la búsqueda de la copa menstrual "perfecta" me puse en contacto con varios fabricantes para hacerles una propuesta. De sus respuestas ha nacido una serie de cinco post, empezando por el de hoy. Terminaré con mi experiencia personal, que retrasaré varios meses por consejo de varias de las marcas.

¿Qué es la copa menstrual?

Cómo es una copa menstrual

Una copa menstrual es una especie de campana flexible fabricada en látex, silicona médica o plástico quirúrgico (TPE) que se coloca en el interior de la vagina durante la menstruación para retener el flujo menstrual. A diferencia de los tampones, la copa menstrual no absorbe la sangre que queda retenida en su interior hasta que se extrae.

Las copas menstruales son reutilizables -según la marca y el cuidado que le demos puede durar hasta diez años-, no generan residuos, no producen irritaciones ni alergias vaginales (las fabricadas en látex si pueden provocar alergias) y minimizan las infecciones en comparación con compresas y tampones.

Según la marca puedes encontrar diferentes tallas, colores y acabados, pero, a grandes rasgos, todas son iguales. Normalmente la copa es más ancha por el extremo que por la base donde cuenta con un agarre que puede tener forma de palito, anillo o bolita para facilitar la extracción. La mayoría tienen unos agujeritos en la parte superior para facilitar la apertura de la copa una vez la has introducido en tu vagina y algunas, además, cuentan con líneas de graduación para medir la cantidad de menstruación.

Copas menstruales, un poco de historia

Aunque parece que las copas menstruales son un invento moderno, que se ha puesto recientemente de moda, llevan entre nosotras desde mediados del siglo XIX cuando ya aparecieron algunas rudimentarias.

La copa menstrual no es un invento moderno. Llevan entre nosotras desde mediados del siglo XIX

En los años 30 Leona W. Chalmers presentó la primera patente de una copa de caucho vulcanizado. A esta patente siguieron más hasta que hacia 1960 dejaron de fabricarse copas debido a la escasez de caucho y al escaso éxito del producto dado que era necesario tocar los genitales y los fluidos vaginales para su colocación lo que estaba mal visto en la época.

Hacia 1987 reaparece la copa menstrual fabricada esta vez en látex y algo más de una década después la primera fabricada con silicona médica, material de prácticamente todas las que se comercializan hoy en día.

¿Cómo se utiliza la copa menstrual?

Cuando tienes una copa menstrual entre tus manos seguramente te sorprenda su tamaño, pero, a pesar de lo que pueda parecer, colocarla es muy sencillo aunque requiere un poco de práctica.

como colocar una copa menstrual: formas de doblarla

En primer lugar debes doblar la copa para reducir su tamaño y facilitar su colocación en la vagina. Hay muchos modos de hacerlo, pero los más comunes son dos: en forma de C y plegándola sobre sí misma. Una vez la has introducido -recuerda hacerlo con una inclinación hacia el ano y no perpendicularmente- debes asegurarte de que se ha abierto totalmente para evitar fugas. Para ello tira un poquito hacia fuera, deberás notar cierta resistencia. También puedes girar la copa agarrándola por la base.

Debes saber que no hay una posición fija para colocar la copa menstrual, ya que ésta depende de cada una de nosotras. Sin embargo, lo habitual es que quede a la entrada de la vagina -mucho más abajo que un tampón-. En ocasiones ella misma se sube ligeramente, pero es sencillo expulsarla empujando con los músculos del suelo pélvico, por ejemplo.

En función de la cantidad de flujo que tengas y el día de menstruación en el que te encuentres aguantará más o menos tiempo, pero al tener mayor capacidad que un tampón suele aguantar de media una hora más. Lo normal es que haya que vaciarla cada 4-6 horas aunque algunas mujeres la llevan sin vaciarla hasta 10-12 horas.

Sacarla es también muy sencillo. Solo hay que tirar ligeramente del palito-anillo-bola hasta alcanzar la base e inclinar la copa ligeramente para romper el pequeño vacío que ha creado.

¿Cómo limpio la copa menstrual?

Antes del primer uso es recomendable esterilizar la copa menstrual hirviéndola en agua durante un par de minutos o con algún sistema de esterilización como los de los biberones y chupetes de los bebés. Después, debe repetirse la operación una vez haya finalizado el ciclo menstrual y antes de guardarla hasta el siguiente mes.

Dentro de un mismo ciclo puede limpiarse cada vez que se vacía con un jabón neutro que respete el pH vaginal y no tenga perfume, aunque sería suficiente con enjuagarla con agua -o secarla con un pañuelo de papel si no se dispone de agua cerca- y reinsertarla después. Asegúrate de enjuagar la copa con agua al menos una vez al día y nunca la limpies con productos químicos o abrasivos. Para que dure más tiempo, lo mejor es enjuagarla con agua fría, dejar que seque al aire y guardarla después en una bolsita de tela para que transpire el material.


Te enlazo otros artículos de La agenda de mamá que hablan sobre la copa menstrual y que quizás te interesen:

¿Conocías las copas menstruales? ¿Las has probado alguna vez? ¿Te animarás a hacerlo? Cuéntanos tu experiencia!

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15 comentarios

  1. Tengo varias amigas que la usan y hablan maravillas, lo mismo cuando vuelva la indeseable luego del embarazo me animo!

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  2. ay que interesantes van a ser estos post. Yo probé una hace unos meses, pero solo un mes... la verdad que era muy cómoda y para poner muy muy fácil la verdad. Pero sacarla me costaba mucho, se me iba muy arriba o lejos o no sé y tenía que empujar bastante hasta poder tocar el rabito para tirar de ella. Me enfadé tanto que la tiré jaja pero la verdad volvería a probar alguna...

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  3. Yo estoy contentísima con la mía! Escribí sobre ella, pero ahora que es el tema de moda en la blogosfera, me guardo el post para más adelante, por no repetirme.
    La verdad es que es un inventazo, qué comodidad! No vuelvo a las compresas ni loca :)

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    1. eso me pasa a mi! que llevo mes y pico detrás de la historia y de repente todo el mundo habla del tema!! ains... Entonces la tuya otra opinión positiva? Ya os contaré la mía... jajaja

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  4. Ya sabes que yo he probado una copa menstrual, un sólo ciclo y ya estoy encantada. Al comentar mi experiencia en mi blog, me han sorprendido afirmaciones de gente que la puede usar hasta 3 días sin quitársela, y muchas que desconfían porque tienen un flujo muy abundante y creen que tendrán que hacer muchos cambios cada día. Yo con un único vaciado tengo de sobras, pero no sabría decir si existe riesgo de desbordamiento en algún caso.

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    1. 3 días? Todo el mundo coincide en que con la copa te das cuenta de que no se menstrua tanto como pensamos. Supongo que en algún caso se desbordará, pero en general se cambia cada menos que un tampón y aunque casi todas las marcas tienen solo dos tallas hay alguna que tiene más.
      La tuya es muy chula! no abulta nada!:)

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  5. Yo nunca las he probado, pero como dices las opiniones siempre las leo buenas. Cuando mi cuerpo se reactive buscaré una a ver que tal, estaré atenta a tus post!!

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    1. tiene sus pros y sus contras, como todo, pero la gran mayoría están contentísimas! yo no adelanto acontecimientos ;)

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  6. A mi lo de sacarla no me termina de convencer, por eso no me animo

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    1. Ese ha sido mi principal problema hasta el momento. Todo el mundo habla de lo fácil que es ponerla, pero nadie piensa en cómo quitarla después!

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  7. Yo la uso hace casi cuatro años, en realidad me parece super práctica, lo que si he sentido que en días en que tengo el flujo más abundante puedo llegar a manchar un poco, en esos días lo tengo que vaciar más veces al día pero nada muy complicado.

    Cada vez que lo tengo que vaciar le doy una enjuagada con agua o lo limpio con toallas de papel (si estoy por ejemplo en un baño público) y al finalizar el ciclo lo dejo en un poco de agua hervida caliente con un poco de vinagre blanco (me lo recomendaron y me va bien) unos cuantos minutos, lo dejo secar y al bolsito de tela hasta el mes siguiente.



    Me he mudado de casa y todavía me faltan arreglar muchas cosas y mi copa menstrual ha quedado sumergida en todo ese "todo" que falta ordenar así que este mes tuve que usar las compresas y/o tampon y realmente he sentido la diferencia!

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    1. vaya! qué faena! si estás acostumbrada a usarla tener que volver aunque sea puntualmente a compresas y tampones no creo que haya sido agradable. Con vinagre blanco? Tomo nota, pero eso no degradará la silicona a la larga?

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  8. A mi me pasa lo mismo, me frena el tema de sacarla...

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    1. La verdad es que sacarla es sencillo porque aunque se suba un poco la vagina tiene un límite ;) Lo malo es si tienes alguna cicatriz de parto o si te angustia no alcanzarla de primeras y entras en "modo pánico" :)

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