Un cafelito con... Mamá española en Bulgaria

28.3.14 / 1 comentario

El tiempo pasa volando y, ¡ya estamos a fin de mes de nuevo!. Siguiendo con la sección que comenzamos en enero, hoy nos tomamos "Un cafelito con..." Mamá española en Bulgaria.


Mamá española en Bulgaria


  • Hablamos un poco de ti. ¿Quién es "Mamá española en Bulgaria"? ¿Qué te llevó a escribir un blog?
    Soy de Barcelona, tengo 31 años y vivo en Sofía con mi familia porque mi marido es búlgaro. Teníamos dos países para elegir, y nos vinimos aquí porque ahora la situación en España no está muy bien. Además él es hijo único, sus padres se hacen mayores y no queríamos que se quedaran solos. Yo tengo cinco hermanos, así que mis padres están bien acompañados.


  • Llevas 5 años en Sofía, los mismos que tiene tu hija ahora mismo, pero tu blog nació hace casi 9 meses (tres días después que mi hija!). ¿Qué te llevo a iniciarlo en ese momento y no antes?

    Llegamos a Sofía con un bebé de meses y al principio estuve muy ocupada aprendiendo a ser madre, aprendiendo a llevar una casa, y aprendiendo búlgaro. Simplemente no tenía tiempo para Internet. Ahora ya no hago cursos de búlgaro, que me ocupaban 15 horas semanales. Empecé a leer blogs porque me sentía sola y no tenía nadie a quien preguntar cuando tenía dudas de madre. Al cabo de un tiempo abrí el mío para desahogarme un poco, y me encontré formando parte de una gran comunidad de madres blogueras.


  • ¿Cómo es tu día a día como mamá expatriada?

    Parecido al de otras madres, ya que gira en torno a mis hijos y a sus horarios. Llevo y recojo a la mayor de la guardería, entretengo al pequeño, les llevo al parque, hago la compra... Es lo mismo que haría en España, con una salvedad: los idiomas. Dedico un rato cada día a enseñar a mi hija mayor a leer y escribir, porque el alfabeto latino no lo aprenderá en el colegio, sólo el cirílico. Hacemos cuadernillos Rubio, leemos cuentos, practicamos escritura...

    Más adelante habrá que enseñarle gramática y ortografía, pero ya me enfrentaré a eso cuando llegue el momento. Lo que tengo claro es que mis hijos son tan españoles como búlgaros, y como soy su única fuente de español depende de mí que aprendan el idioma correctamente.


  • Se me ocurre que al vivir lejos de tu familia el blog puede ser un modo de mantenerles "al día". ¿Qué opinan ellos de que escribas un blog?¿has "salido del armario" bloguero?
    No, mi familia no sabe nada de mi blog y de momento prefiero que siga así. El anonimato me da libertad para escribir lo que quiera, sin tener que medir mis palabras por si mi familia o mis conocidos lo leen. Además he hablado con otras blogueras que han salido del armario bloguero, voluntariamente o por accidente, y realmente no me parece que haya ninguna ventaja... Para mantener a mi familia al día usamos Skype y WhatsApp. 


  • La cultura búlgara y la española son muy diferentes ¿Qué es lo que más te sorprendió al llegar allí? ¿Qué te sigue sorprendiendo?
    En general, los búlgaros aceptan muy bien a los extranjeros y valoran el esfuerzo por aprender su idioma. Entienden que cometo errores cuando hablo y suelen ser amables conmigo, si bien un poco paternalistas a veces. Esto me sorprendió, esperaba más frialdad.

    También me sorprendió gratamente el horario búlgaro. En Europa del Este se come y se cena mucho más temprano que en España; aquí no es raro que te inviten a comer a las 12, o cenar en familia a las 7, incluso antes. Ahora que tengo hijos estos horarios me vienen muy bien, porque a las 8-9 puedo tener acostados a los niños, y además así se aprovecha mejor la luz del día.


  • ¿Nos cuentas alguna anécdota en tu país adoptivo? ¿y cómo mamá bloguera?
    He metido la pata varias veces, sobre todo cuando sabía poco búlgaro... Por ejemplo una vez, habíamos quedado con un amigo de mi marido y yo no me estaba enterando de nada. Me reí cuando pensaba que tocaba reirse, y resulta que nos estaba contando que se había divorciado.

    Otra vez invitamos a merendar a unos amigos que tienen una hija de la edad de la mía a las 5'30. Como buenos búlgaros se retrasaron casi una hora, y cuando llegaron se quedaron flipando al ver sobre la mesa galletitas, zumos, madalenas... ¡Ellos esperaban una cena! Se lo tomaron con humor pero me sentí fatal.

    Como mamá bloguera, me pasó algo curioso... llevaba meses en contacto con otra mamá bloguera que vive cerca de mis padres, así que decidimos quedar en Navidad y conocernos. Nos entró curiosidad al ver que tenemos un apellido en común, y descubrimos que estamos emparentadas, somos algo así como primas terceras.

Cómo te dije, ¡hoy mi blog es tuyo! Muchísimas gracias por dedicarnos un ratito de tu tiempo para que podamos conocerte un poco mejor.


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1 comentario

  1. El de Mamá española en Bulgaria es otro de los blogs que sigo con más frecuencia. Tiene que ser toda una experiencia sumergirte en una cultura tan diferente. ¡Me parto con lo de ponerles merienda a la hora de la cena!

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